Es entendible que en la pasada jornada los mercados bursátiles estuvieran en caída libre, dado que no sólo las preocupaciones de procesos deflacionarios a escala global y altas cifras de desempleo en Estados Unidos minaron la confianza de los inversores, sino que además, han resurgido las blasfemias crediticias, pero de las más crudas. Lo de los posibles defaults en el sector corporativo no es nada si se lo comprara con la situación de fragilidad en la que ha entrado el gigante Citigroup Inc.
Érase una vez el banco más grande en Samlandia, ha pasado al quinto lugar quedando fuera del podio, por debajo del banco comercial de Miniápolis, Bancorp, dado que está obligado a realizar una fuerte reestructuración. De lo contrario, corre el peligro de seguir la misma suerte que el difunto Lehman Brothers. Se teme que Citi no haya terminado con la seguidilla de pérdidas, que en lo que va de año acumulan 20.000 millones de dólares.
A la espera de que su junta directiva resuelva la reestructuración, la firma le ha pedido a la Security Exchange Commission (SEC) que vuelva a prohibir el short selling (venta al descubierto) de las acciones del sector financiero. Cabe observar que un año atrás Citi estaba valuado en 270.000 millones de dólares y hoy tan sólo en 26.000, con sus acciones registrando ayer sus mínimos de quince años, en el entorno de 4 dólares. Sin dudas, que si quieren prohibir el short selling es porque la película de las pérdidas de las grandes instituciones tiene para rato, justificando el contundente fortalecimiento del yen de esta semana frente una cesta de divisas.
Con la asistencia del Tesoro americano en 25.000 millones de dólares, la entidad tiene 50.000 millones en capital, lo que significa que sus finanzas están estables y sus depósitos no corren peligro alguno. Pero lo que es seguro, es que de acá a diciembre Citigroup será presa de fuertes especulaciones sobre cómo será la reestructuración o qué grupo inversor de Medio Oriente o Asia saldrá a su rescate. Por lo que es esperable que los cruces nipones – y sobretodo el oro (XAU/USD)- continúen con sus amplios y redituables swings dada la magnitud del asunto. Teniendo en cuenta que el Tesoro ha dicho que no respaldará los activos tóxicos de los bancos, es interesante ver los malabarismos que Citi tendrá que hacer, luego que esta semana saliera al respaldo de sus propios SIV´s (Structered Investment Vehicles).
A esto se le agrega la situación de la industria automotriz, que nadie sabe si el Congreso aprobará el otro famoso rescate. Situación similar sucede en Europa, donde muchos gobiernos planean subsidiarla para que su ajuste no sea tan brusco. Más allá que en la presente jornada las bolsas se hayan recuperado al igual que el apetito por carry trade - por la especulación de que Citi podrá perfectamente vender los activos que necesita para juntar más capital -, el panorama general no tiene miras de cambiar en el corto plazo.
viernes, 21 de noviembre de 2008
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