¿Luz verde hasta noviembre o diciembre? Es lo que todos los mercados se preguntan, a medida que el Reino Unido le da una lección de nacionalización de bancos a Estados Unidos. Así, el Tesoro americano realiza un sustancial cambio en su plan de asistencia al sector financiero. Su secretario, Hank Paulson, se ha dado cuenta lo engorroso que suponía la compra de activos tóxicos del subprime a las instituciones y adquirirá acciones de los principales bancos.
Así, la administración Bush invertirá - mediante compra de acciones- 125.000 millones de dólares en los nueve bancos más grandes de su país. El coterie incluye a Citigroup Inc., Goldman Sachs Group Inc., Wells Fargo & Co., JPMorgan Chase & Co., Bank of America Corp., Merrill Lynch & Co., Morgan Stanley, State Street Corp. y Bank of New York Mellon Corp. A su vez, destinará otros 125.000 millones para la recapitalización de otras firmas “saludables”, garantizando los préstamos interbancarios a tres años.
Por otra parte, la Corporación Federal Aseguradora de Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés) garantizará sin discriminación de montos a los depósitos bancarios que no reciben interés, que generalmente, pertenecen al sector corporativo. De esta forma, el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, se lleva varios aplausos, por su plan de rescate sin precedentes puesto en marcha la semana pasada. Recordemos que este partía de la base de recapitalizar a las instituciones, garantizando a la vez, los préstamos interbancarios.
En este sentido, el Reino Unido le dedica 875.000 millones de dólares a su plan. A su vez Alemania, que destina 925.000 millones, Irlanda 548.0000, España 137.000 y Francia 493.000. Mientras tanto, el Premio Nobel 2008 de Economía, el estadounidense Paul Krugman, ha elogiado las acertadas decisiones de Brown.
Entre otras cosas, el economista ha criticado a Paulson por tener un enfoque sesgado por la “ideología” de libre mercado, a la hora de diseñar el plan. Un mes atrás, en pleno estallido de Lehman, Superman Paulson sostenía que una nacionalización de la banca era el equivalente a la bancarrota, al punto que días atrás, no tuvo opción que admitir que de no hacerse, los bancos estadounidenses colapsarían al instante.
Ahora, los operadores en todo el mundo respiran con gran alivio. Esto se viene viendo claramente en las tasas interbancarias Libor. La overnight se sitúa se acerca cada vez más a sus niveles previos a la caída de Lehman, lo que sin dudas, un alivio en los money markets. Si bien las de tres y seis meses también han bajado, permanecen en niveles muy altos. Están muy por encima de los niveles de febrero-agosto, cuando el mundo era otro. Ver cómo evolucionan serán clave para ver hasta qué punto continúa la euforia en los mercados de renta variable.
miércoles, 15 de octubre de 2008
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